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Rescatede un B.T.

ElBull Terrier en el Cine

Unpoco de humor


  Rescatede un B.T.

 Queremosdar a conocer nuestra experiencia basada en el rescate de una hembra adulta de B.T.

 Cuandola compraron, sus propietarios creían que de mayor tendríanun gladiador en su poder, pero ella no llevaba en sus genes ese mal carácter,era demasiado divertida, cariñosa y con unas tremendas ganas dequerer y ser querida.

  Suscondiciones de vida eran terribles, la tenían en una especie deagujero sin espacio suficiente para moverse y  con apenas luz, conevidencia de escasas comidas e higiene.

 Suscompañeros de refugio eran Pits Bulls que parecían guerrerosentrenados, más adelante supimos que efectivamente estaban entrenadosy descubrimos que la perra tenía señales de pelea.

  Yofui a verla 2 veces, la primera no podía creerlo, volví acasa enfermo y al comentarlo con mi esposa, convinimos en intentar quemejoraran sus condiciones de vida o rescatarla como fuera, conseguirleun hogar o traerla a casa.

 Habléen vano varias veces con el propietario para intentar convencerle de queno podía tener así a la perra, pero todo indicaba que sóloquería oír hablar de dinero.

 Lacompré por un precio exagerado si pensamos en como la tenían,pero lo importante era evitar que corriera peor suerte.

 Cuandollegó a casa su personalidad estaba totalmente anulada, ladrabae intentaba pelear con personas y animales, tenía miedo a todo yal oír hablar se ponía a temblar.

 Fueentonces cuando vimos que íbamos a tener que poner en marcha unplan de recuperación por fases porque las condiciones de la perralo exigían.

 Loesencial era la salud y al estar tan alterada vimos que no comíabien, empezamos y seguimos nuestro plan de la siguiente forma:

 Primerola alojamos alejada del resto de nuestros perros, sólo la cuidabay paseaba yo, no me rechazaba aunque se mantenía a distancia. Cuando alguien, incluso mi esposa,  se acercaba a verla,trataba de esconderse y ladraba y gruñía, y no habríadudado en morder a quien fuera, estaba aterrorizada.  Si otro ladrabase enfurecía de tal forma que no era posible calmarla.

  Al 3º día en casa, comenzó a cambiar la expresiónde su cara cuando me veía, su respuesta hacia mí cambióradicalmente, empezaba a confiar, a intuir que no tenia nada que temer.

  Alasemana ya aceptaba que la acariciaran y que la visitaran aun con ciertorecelo.

  Alos 10 días pasó a una de nuestras perreras individuales desdedonde veía a otros perros, los primeros días los pasómuy intranquila, poco a poco se fue acostumbrando a la nueva situación.

  Pasamosvarios meses cambiándole de vecinos para acostumbrarla a diferentesperros, caracteres  y situaciones de convivencia.

  Apartir de aquí comenzaba la etapa más difícil: Probar de someterla al contacto con otros perros, no era lo mismo verlosa través de una reja que encontrarse cara a cara sin barreras.

  Unbuen día con una hembra joven de Rottweiler muy dócil y cariñosaque también forma parte de la familia, comenzamos la socialización,mi esposa y yo preparados para que en ningún momento pudieran llegara hacerse daño ni hacérnoslo a nosotros.

  Laprimera reacción de la Bull Terrier al encontrarse frente a la Rottweilerfue de sobresalto, quizás vio a una posible contrincante. La expresiónde los ojos le cambió, empezó a gruñir y adoptóuna actitud desafiante.

 LaRottweiler mientras tenía la actitud del perro joven que sóloquiere jugar.

 Mientrasmi esposa le hablaba y acariciaba, y jugaba con la Rottweiler,  yolo hacía con la Bull Terrier reprimiendo los intentos de ataque,poco a poco nos fuimos acercando,  poco a poco y con paciencia ellaha ido aceptando que no queremos que se pelee.

 Despuésde 9 meses, está totalmente integrada en la familia y  noshace saber claramente las personas y cosas que le disgustan.  Observamos que algunas veces, en contadas ocasiones,  hay alguieno algo que no acepta y que a duras penas y ante nuestra insistencia acabatolerando, no agrede pero nos va recordando, con gruñidos y vigilante,que le sigue sin gustar.   Si se trata de una persona hemos comprobadoque no le pierde de vista ni un segundo vaya adonde vaya y haga lo quehaga.

 Tambiénha encontrado un lugar en el organigrama familiar, se ha repartido conla Rottweiler las tareas de guardar la casa. Antes era la Rottweiler laguardiana, ahora vigilan las dos por turnos, mientras una duerme la otravigila y si hay algo se avisan y nos avisan.

 Ahoravive en la montaña, rodeada de personas que la quieren, tiene supropia jaula entre 2 machos B.T. y frente a la  hembra Rottweilery el  trato con todos es amable;  y  pasea libremente porel bosque.

 Laconclusión es la siguiente: Si, es factible reinsertar un Bull Terrierque se ha utilizado en peleas y convertirlo en un amable animal de compañía,si bien no debe olvidarse su pasado porque a él habrá cosasque siempre se lo recordarán.

 Teneren cuenta los siguientes consejos:

 Primero:creer en el cambio, el debe creer en nosotros y  nosotros ganarnossu confianza.

 Segundo:Reinserción social interior, personas y si hay otros animales deberáir reconociendo uno a uno que se trata de amigos y no lo contrario.
Sihay más perros comenzar acomodándolo cerca del perro mássociable, sin contacto físico.

 Tercero: Reinserción social exterior, paseos para que se habitúe acaminar entre personas, coches, otros animales , ruidos.

 Cuarto: Contacto con otros perros. Etapa laboriosa.

 Final:cada vez que recuerde su pasado hay que ayudarle a que lo supere.

LuisSoriano i Lorman

 El BullTerrier en el Cine

  EsteBull Terrier actuó junto con OliverReed, representando el papel de Sikes en la película Oliver en 1968,basada en la novela del escritor inglés Charles Dickens (1812 -1870).
 
 



Un poco dehumor
 Encierta ocasión veía las noticias de la noche con Pepito,mi hijo mayor, a quien le encanta todo lo relacionado con los perros ysus razas.

  Dentro del informativo se anunció lo que vendría después:

  "A continuación, un niño que fue criado por perros".

  Inmediatamente Pepito exclamó:

  -¡Eso lo tengo que ver!

  Pasados unos segundos, me preguntó:

  -¿De qué raza será el niño? . . .

 J.Martín Chávez, Telemascalango (México)

SeleccionesReader's Digest Abril 1999


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